

Llevas meses estudiando y el día del examen se acerca. Entonces aparece una duda que te quita el sueño más que el artículo 149 de la Constitución: ¿qué tengo que llevar exactamente? Parece una tontería, pero cada convocatoria hay opositores que se quedan fuera por un detalle de papeleo, o que pierden minutos y nervios por algo que podían haber preparado en cinco minutos la noche antes.
Esta guía está pensada para quien se enfrenta por primera vez al examen de Administrativo del Estado (Cuerpo General Administrativo, C1). Primero lo imprescindible, luego lo que conviene tener, después lo que debes dejar en casa y, al final, un par de ideas para que el día juegue a tu favor.
Antes de nada: tu convocatoria manda
Las normas del día del examen las fijan la convocatoria publicada en el BOE y las instrucciones que publique el tribunal para tu ejercicio. Lo que ves aquí está contrastado con la convocatoria de diciembre de 2025 y con las instrucciones oficiales que el propio cuerpo ha publicado en exámenes anteriores. Sirve para orientarte y para que sepas qué esperar, pero en cuanto salga el llamamiento de tu convocatoria, léete sus instrucciones de principio a fin. Si algo no coincide con esta guía, tiene razón la convocatoria.
Lo imprescindible: sin esto no entras
- Documento de identidad original y en vigor. DNI, NIE, pasaporte o, en algunas convocatorias, permiso de conducir. Comprueba la fecha de caducidad hoy, no el día anterior. Si está a punto de caducar, renuévalo con tiempo.
- Bolígrafo propio, negro o azul. Lleva dos o tres por si falla uno. En la hoja de respuestas se marca con un aspa, y se hace con tinta, no con lápiz.
- Cualquier documento que pida tu convocatoria. En algunos exámenes se ha exigido una declaración firmada para poder acceder. Si tu convocatoria lo pide, imprímelo y fírmalo con antelación: sin él puede que no te dejen pasar.
- Saber a qué aula vas. Se publica antes del examen. Apúntalo y llévalo también en el móvil.
Un dato que conviene tener grabado: la convocatoria es de llamamiento único. Quien no comparece a la hora, pierde su derecho a hacer el ejercicio. No hay una segunda oportunidad por llegar tarde, así que la hora de llegada es la parte más importante de la logística.
Lo que de verdad ayuda
- Un reloj sencillo que no sea inteligente. Tienes 100 minutos para dos partes (70 preguntas más un supuesto práctico de 20), y saber cómo vas de tiempo es más importante de lo que parece. Los relojes inteligentes se suelen tener que apagar y guardar. No des por hecho que habrá un reloj visible en el aula.
- Una copia de la citación y de la ruta. Mejor en papel que solo en el móvil, que además tendrás apagado dentro.
- Algo de agua y algo ligero para después. Lo normal es poder llevar una botellita, pero confírmalo en las instrucciones. Si quedas con alguien, que sea para después.
- Ropa por capas. Las aulas pueden estar heladas o achicharrantes y no vas a poder elegir.
- Dinero en efectivo y la tarjeta del transporte. Por si hay un imprevisto de camino.
Lo que debes dejar en casa o apagado
- Móvil y relojes inteligentes: apagados (no en silencio, apagados) y guardados lejos de tu mesa. En exámenes anteriores del cuerpo se ha pedido dejar todo, incluidas las calculadoras, en el suelo, fuera de tu alcance.
- Calculadora, apuntes y cualquier papel con texto: no son necesarios y no suelen estar permitidos. El examen no requiere cálculos que no puedas hacer a mano.
- Acompañantes dentro del recinto: en convocatorias anteriores no se permitían. Quedad fuera.
Las normas no son una trampa, pero tampoco hay manga ancha: un móvil que suene durante el ejercicio puede acarrear problemas serios. Si dudas, apágalo y guárdalo.
Cómo es el examen (para que no te pille de sorpresa)
Según las bases del proceso, el ejercicio tiene dos partes que se hacen seguidas:
- Primera parte: hasta 70 preguntas tipo test con cuatro opciones y una sola correcta. Unas 40 son de los bloques I a V (organización del Estado, Administración, personal, gestión y finanzas) y unas 30 del bloque VI (informática y ofimática). Puede haber preguntas de reserva.
- Segunda parte: un supuesto práctico a elegir entre dos, de 20 preguntas cada uno.
- Tiempo: 100 minutos como máximo para todo.
- Penalización: cada error resta un tercio del valor de un acierto. Las respuestas en blanco no restan.
Ten en cuenta que el reparto exacto y las cifras pueden variar de una convocatoria a otra, así que confírmalo en la tuya. Si quieres comprobar cómo te desenvuelves con este formato, en el simulacro oficial de Repaso ya lo tienes montado con reloj, penalización y corrección razonada.

Cómo se rellena la hoja de respuestas
Es un detalle que parece menor hasta que te equivocas:
- Rellena tus datos tal como te indiquen (normalmente apellidos, nombre, DNI y firma), dentro de los recuadros.
- Marca cada respuesta con un aspa dentro de su casilla. No hagas otras marcas en la hoja.
- Si te equivocas, mira cómo se anula una respuesta en las instrucciones de la propia hoja (suele explicarse al dorso) antes de tachar nada.
- El cuestionario de preguntas suele poder usarse para hacer anotaciones. Si marcas tus respuestas también ahí, podrás comparar con la plantilla oficial cuando se publique.

La víspera: lista de comprobación
- Documento de identidad en vigor, en la mochila.
- Bolígrafos (varios), reloj sencillo y papeles que te pida la convocatoria.
- Aula y ruta mirados. Si puedes, haz el recorrido un día antes para saber cuánto tardas.
- Ropa preparada y alarma puesta (dos, mejor).
- Cena ligera y una hora razonable para acostarte. La víspera no se estudia, se descansa: lo que no sepas hoy no lo vas a aprender esta noche.

El día del examen: tres consejos que no son de papeleo
Llega con margen. Una hora antes del llamamiento no es exagerado. Cada minuto de colchón es un minuto de calma.
Reparte el tiempo. Con 100 minutos para 90 preguntas, tienes algo más de un minuto por pregunta. Si una se te atasca, márcala y sigue. Volver a una pregunta con la cabeza fría casi siempre es mejor que pelearte con ella a la primera.
Responde con criterio, no a ciegas. Como cada error resta un tercio y en blanco no resta, una pregunta de la que no sabes nada puede ser mejor dejarla. Pero si puedes descartar una o dos opciones, la cuenta suele salir a tu favor. Practicarlo en simulacros te ayuda a saber cuándo arriesgar.

Lo que te llevas de verdad
El día del examen te llevas el DNI, el bolígrafo y la hora de llegada. Y, sobre todo, lo que ya tienes dentro: los meses de estudio. La logística solo tiene que no estorbar. Si la dejas resuelta hoy, el día del examen solo tendrás que preocuparte de lo que importa.
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